
Histórico obelisco de Axum, ya casi listo en Etiopía
La primera fase de los trabajos de instalación del obelisco de Axum en su emplazamiento original en el norte de Etiopía ha finalizado, por lo que las autoridades esperan que el levantamiento del monumento se pueda realizar en septiembre, coincidiendo con la celebración del año nuevo.
Tras seis días de trabajo y rodeado de una gran expectación, ayer finalizó la colocación de la primera de las tres piezas que componen el obelisco, de 152 toneladas, 23 metros y 1700 años de antigüedad y que llevaba en Roma desde 1937 tras ser trasladado a Italia por orden del dictador Benito Mussolini.
El Doctor Salomon Ali, portavoz del Ministerio de Cultura y Turismo destacó este evento como uno de los más importantes de los últimos tiempos en Etiopía. "Según nuestro calendario éste es el año 2000 y para el año que viene empieza el tercer milenio etíope", explicó.
"El obelisco es un símbolo de algo nuevo que empieza, una nueva forma de pensar lejos de las guerras y los conflictos de los dos últimos siglos. Será una de las más grandes celebraciones que se hagan en el milenio".
Historia de un patrimonio
Pese a que en 1947 se firmó un acuerdo para traer el monumento desde Roma, no fue hasta 2005 cuando las piezas de tan emblemático obelisco volvieron a tierras etíopes, concretamente a Axum, su lugar de origen, en el norte del país.
Fue transportado en avión, pieza a pieza, dejando así un hueco en la plaza de Porta Capena de Roma, junto a la sede de la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), donde se encontraba.
Según explicó Wro Tenish, secretaria ejecutiva del comité encargado de llevar a cabo las finanzas de esta operación, "aunque el dinero fue donado por el gobierno italiano es la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la que está llevando actualmente la reconstrucción del monumento".
Gran acontecimiento
El obelisco, llamado la "estela" de Axum, forma parte de un yacimiento arqueológico que fue incluido en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1980.
La expectación por la reubicación del monumento se extiende por todo el país y en la capital etíope, Adis Abeba, son muchos los que se unen al entusiasmo mostrado hasta ahora. "Deberían felicitarnos", dice Desta Tedesa, diseñador gráfico.
"Llevamos aguardando este momento durante muchos años. Por fin vuelve a nuestro patrimonio algo que nos pertenecía y que se ha llevado fuera de casa demasiado tiempo".
Terra Venezuela/EFE
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