
Saltos y tepuyes de La Gran Sabana
Auyantepuy
El Auyantepuy es el tepuy más conocido de toda la formación rocosa
que conforma el Macizo de Guayana. Está ubicado en el sector Occidental
del parque nacional Canaima, y es el más conocido incluso a nivel internacional,
puesto que de él nace el Salto Angel, el más
alto del mundo con 979 metros de caída libre.
El Salto Angel debe su nombre al hombre que lo descubrió en 1937, el
aventurero y aviador norteamericano Jimmy Angel. Sin embargo, los indígenas
de la zona, los Pemones, ya lo conocían anteriormente y lo habían
bautizado como Churún Merú.
Hay dos formas de ver el Salto Angel. Una de ellas es desde el aire, en avioneta,
con vuelos comerciales que parten a diario de los Aeropuertos Simón Bolívar
en Maiquetía y General Santiago Mariño en la Isla de Margarita.
La otra es en una excursión que parte desde el puerto Ucaima en Canaima,
y que dura más de 3 horas navegando por el río Carrao y luego
por el Churún, río que origina al Salto Ángel y que es
afluente del río Carrao, que a su vez lo es del río Caroní.
Desde el río Churún, hasta el mirador del Salto Angel, se debe
caminar aproximadamente una hora a través de la selva, para presenciar
lo mejor del paseo. Otro lugar desde donde se puede apreciar el Salto Ángel
y el Auyantepuy en toda su belleza, es desde la isla Ratón.
Roraima Tepuy
Es el tepuy más alto de la Gran Sabana, llamado también montaña
azul o montaña de cristal. Su altura es de 2.763 m.s.n.m, 15 kilómetros
de largo y la cima tiene 200 kilómetros de superficie. Sus paredes son
extraordinariamente verticales, y en su cima encontramos lagos como el "Gladys"
y formaciones rocosas metareniscas impresionantes, producto de la erosión
a través de los siglos.
En 1931 se acordó la fijación del punto del Monte Roraima, donde
coinciden las fronteras de Venezuela, Brasil y Guayana (Esequibo, territorio
en reclamación). Este hito limítrofe es conocido comúnmente
como ¿punto triple¿.
Kukenan-Tepuy
Este tepuy posee unos peñones que asemejan a unas indias despiojándose
mutuamente, llamados adankai, aunque su verdadero nombre es Matawi-tepuy. Tene
una altura de 2.680 m.s.n.m. y fue escalado por primera vez en el año
1.963, por una expedición de la Universidad de Bangor, Inglaterra. El
Kukenan-Tepuy pertenece a la cadena oriental de tepuyes de la gran sabana, junto
con Yuruani-Tepuy.
Salto Aponwao
También perteneciente al Parque Nacional Canaima, el Salto Aponwao es
el más importante de los saltos accesibles, pues se encuentra a tan sólo
214 Km. de Santa Elena de Uairén, vía Kavanayén.
Posee una altura de 108 mts en caída libre y para llegar hasta él
se tienen dos opciones: la primera es por medio de una canoa o curiara atravesar
el río Aponwao y a partir de allí iniciar una caminata de 45 minutos
hasta la parte alta del salto. La curiara es una embarcación indígena
y para el paseo se paga entre todas las personas que van a ocuparla. El viaje
es de aproximadamente 20 minutos y llega hasta el muelle que está a unos
500 metros antes del salto.
Este salto tiene un poder indescriptible y si el caudal de agua está
crecido el espectáculo natural es aún mayor, por lo que está
catalogada como una de las mayores atracciones turísticas de la zona.
Salto Kamá
Esta espectacular cascada de la Gran Sabana es conocida como Kamá-merú,
la cual se puede encontrar a un lado de la carretera principal, en el kilómetro
201. Mide unos 50 mts de altura y es uno de los sitios predilectos a la hora
de acampar, aunque la plaga, los llamados puri-puri, abundan por esos lados.
Para los que visitan esta caída existe la posibilidad de pasar por detrás
de ella, mediante una curiara que se alquila en el lugar.
También se encuentran restaurantes y albergues, con precios accesibles,
pero si gusta puede levantar un campamento, por lo que se paga poco dinero.
Por las noches puede disfrutar de la espectacular vista del firmamento lleno
de estrellas. Y para los que quieren hacer compras pueden encontrar hermosa
artesanía típica.
Esta parada es inolvidable y más si usted es amante de la naturaleza
y le gusta la aventura. Todo lo que necesita es un vehículo que pueda
acceder a este lindo lugar, que está a unos 115 Km. de Santa Elena de
Uairén.
Salto El Sapo
Una corta caminata desde la isla de Anatoly, atravesando un bosque de galería,
permite descubrir esta impresionante caída de agua inmersa en una zona
de densa vegetación. Lo caracteriza la posibilidad de internarse en él,
en una caminata a lo largo de un estrecho e irregular pasillo formado por la
parte rocosa que está detrás de una densa cortina de agua.
Cortinas del Yuruaní
Este salto nace en el tepuy del mismo nombre, el cual puede divisarse con facilidad
en el recorrido por la sabana. Esta ubicado a unos 70 Km. al norte de Santa
Elena de Uairén, tiene 8 mts de altura aproximadamente y unos 60 mts
de ancho. Es imponente debido a su caudal, que transporta abundante agua y en
él se puede practicar rafting, pero se requiere de experiencia y cuidado.
Es posible pasar por detrás de la caída de agua, si cuenta con
la experiencia de un guía.
Para llegar es necesario un rústico o se puede dejar el carro a pocos
metros y dar una pequeña caminata de 15 minutos, pues no está
tan cerca de la carretera. Es parte de cualquier tour realizado desde Santa
Elena de Uairén.
Quebrada de Jaspe
Este es uno de los lugares más populares de la Gran Sabana. Es una quebrada
que va a través de una piedra de jaspe lisa que tiene 300 mts de longitud
y con un nivel de agua que no sobre pasa los 5 centímetros. Es un lugar
lleno de árboles donde los turistas se divierten deslizándose
por la gran laja resbadaliza y pulida por el paso del agua.
El fondo de esta quebrada está conformado por un material semiprecioso,
mezcla de cuarzo cristalino y Sílice amorfo llamado Jaspe. Es sin arena
y sin piedras sueltas, y sobre ella fluye la corriente del Kaku-parú,
lo que lo convierte en un lugar ideal para descansar, deleitándonos con
un ambiente extraordinario.
Terra / gabriela alvarado f.
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