
Subastan en Chile 1.400 maletas extraviadas con su contenido intacto
Unas 1.400 maletas perdidas en el Aeropuerto de Santiago y que nunca fueron reclamadas por sus propietarios fueron subastadas el martes en Chile, en una concurrida venta en la que curiosos compradores pagaron altas sumas de dinero sin ni siquiera saber qué había dentro de ellas.
La subasta, al aire libre en un recinto municipal del populoso barrio de trabajadores de Pudahuel, en el poniente de la capital, lucía repleto. Unas 2.500 personas habían llegado desde muy temprano.
En un salón en el mismo recinto estaban guardadas las maletas, bolsos y otras decenas de enseres como carros de bebés o botellas de licor que serían subastados.
Sólo hasta el lunes se podía ir a revisar los lotes, analizar el tamaño de las maletas y decidir por cuáles se apostaría. De manera que la única información que tenían los interesados para decidir la compra era el aspecto externo de la maleta. En cuanto al contenido, lo sabrían sólo después de haber ganado en la subasta.
Cuando dio inicio a la subasta, el martillero Eduardo Taivo explicó que se limitaría a entregar la 'mayor cantidad de detalles, si se trata de maletas con ruedas o sin ruedas, por ejemplo'.
Las valijas y objetos se organizaron en bultos de 5 ó 10 unidades y comenzaron a ser subastadas con pujas que partían en los dos dólares. Rápidamente, sin embargo, la puja subía.
La subasta se inició con un lote de 'cinco cajas de diferentes tamaños', describió Taivo, que fue adjudicada finalmente a un equivalente de 120 dólares. El segundo lote, idéntico al primero, fue vendido por 180 dólares.
'Muy caro, quién va a pagar eso', reclamaba decepcionada una de las asistentes, que se daba cuenta de que saldría de allí con las manos vacías. 'No vale la pena, mejor comprar una maleta nueva, ¿no?', comentaba otra. Más allá, una mujer reclamaba que esta subasta "se supone que era para los pobres".
Álex Pérez, que estaba junto a su pequeño hijo, dijo a la AFP que su única motivación para estar ahí y comprar algo era la curiosidad. 'Vine sólo por curiosidad, sólo por eso. Puede haber algo entretenido o diferente en las maletas', comentó. Su curiosidad, sin embargo, tenía un límite: su máxima oferta eran los 260 dólares.
En cambio, Luis Aguilera, un trabajador de unos 60 años y de aspecto rudo, se llevó 10 maletas por 520 dólares. 'Me arriesgué no más. Lo que haya adentro lo voy a regalar', declaró a la AFP poco después de concretar su compra.
La subasta fue organizada por el municipio de Pudahuel, del que depende el aeropuerto internacional de Santiago.
Al final de la jornada, lo más sustancioso fue un lote con un centenar de coches y sillas para bebé, subastado por cerca de 1.000 dólares.
La mercancía estaba en poder de la línea aérea local Lan Chile y se había extraviado en vuelos nacionales y en combinaciones con otras aerolíneas entre 2007 y lo que va de este año.
El dinero recaudado será dividido entre el ayuntamiento y Lan Chile que, a través de un comunicado, dijo que lo entregaría en donación para obras sociales.
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