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El cineasta primero se refirió diciendo que Madonna era una “loca desencadenada, obsesiva y narcisista", para luego contar sabrosos detalles de su vida íntima.
"Me obligaba a tener sexo con sus canciones como fondo. Amaba en especial hacerlo sobre Sound, un sillón dotado con un sistema de audio integrado para escuchar música y adaptable a reproductores mp3, que tenía dos bocinas en la cabecera.
Yo prefería el sexo sobre la cama, pero ella lo quería complicado, y así me obligaba a hacerlo con su música de fondo. Conozco de memoria Secrets, Vogue, Holiday y todas sus otras 500 canciones porque era obligado a escucharlas aún en los momentos más íntimos", detalló Ritchie.
Sin embargo, en medio de tanta confesión, Ritchie reconoció que "es una mujer genial”, aunque “quiere ser siempre el centro del mundo".
Terra/Agencias
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