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Shields que ha sido una de las personalidades de Hollywood más identificadas con las consecuencias psicológicas del embarazo, reconoció que quiso quitarse la vida en más de una oportunidad y que en algún momento culpó a su hija de dañar sus intentos de suicidio.
"Esa semana casi no pude resistir chocar mi coche contra un muro de la autopista. Mi bebé estaba en el asiento trasero y eso me enfadaba aún más porque pensé que ella incluso estaba arruinando mi intento de suicidio. Sólo quería estrellarme contra el muro”, declaró al ex esposa de Tom Cruise.
A raíz del nacimiento de su primera hija Rowan hace seis años, la actriz comenzó una batalla contra la depresión posparto, provocada entre otros factores, por rezagos psicológicos después de un aborto y siete procesos de fecundación in vitro fallidos.
"Por fin tenía a una niña sana y no podía ni mirarla…no podía cogerla, no podía cantarle y no podía sonreírle... Todo lo que yo quería hacer era desaparecer y morir", agregó Shields.
Aunque en varias oportunidades ha hablado de su enfermedad, en 2005 la guerra de declaraciones entre ella y su ex esposo Tom Cruise que la criticó por su adicción a los antidepresivos posparto, resultó ser uno de los episodios más difíciles de su vida, aunque le ayudó a sacar su “fuerza interior”.
"Siempre he sido lo suficientemente fuerte para enfrentarme a todas las situaciones de mi vida. Crecí en un hogar de adictos. Mi madre tenía alcoholismo", aseguró Shields.
Brooke es madre de dos hijos y miembro activo de la ‘Fundación para la esperanza en la depresión’ en Manhattan.
Terra / Agencias
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