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La actriz recogió el testigo de Julia Roberts y Meg Ryan, damas de la comedia romántica estadounidense, gracias a títulos como "While You Were Sleeping" (1995), "Practical Magic" (1998) o "Forces of Nature" (1999), en donde desplegaba una dulzura y naturalidad que la convertían en la "vecina de al lado".
Han pasado 14 años desde que "Speed" (1994), donde sufría junto a Keanu Reeves, la lanzase al estrellato, y en ese tiempo afirma haber aprendido a valorar, sobre todo, la lealtad y la bondad de quienes la rodean. De esa gente con la que iría "hasta el fin del mundo".
Feliz con su marido Jesse James, a pesar de que estos días viven una batalla legal por la custodia de la hija de éste, Bullock, se atreve a describirse a sí misma: "Soy una hipócrita, siempre estoy cambiando de opinión".
"Pero no soy nada ambiciosa. Trabajo muy duro, como una mula de carga. Y soy muy leal con quienes lo son conmigo. La verdad es que me despierto y estoy feliz, pero te aseguro que no soy tan excitante como aparezco en las películas", dijo sincera.
Su próximo estreno, "The Blind Side", que llega el día 20 a EE.UU., narra la historia de Michael Oher, un joven que pasó de la pobreza extrema a convertirse en una estrella de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) tras ser adoptado por Sean y Leigh Anne Tuohy, la mujer a la que recrea Bullock en pantalla.
Con este título serán tres las películas que Bullock ha estrenado este año (junto a las comedias "The Proposal", uno de los grandes éxitos del año en EE.UU., y "All About Steve"), pero según confiesa, ahora es momento de desconectar y no volverá a trabajar en un tiempo.
"Ahora me retiraré tranquilamente con mi familia. No quiero rodar más. Y eso que es un gran momento para mí. Me llegan muchos guiones. Pero he aprendido a decir que no. Si el año que viene sale algo genial, lo aceptaré, pero no voy a trabajar porque sí", declaró.
Terra/Agencias
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