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Dombrowski declaró que se "indignó" con Cabrera por la conducta que mostró el toletero venezolano en un momento crítico para el futuro deportivo del equipo.
Cabrera se emborrachó el pasado viernes por la noche y luego llego a su casa donde protagonizo un incidente de violencia domestica que le costo terminar en una comisaria del barrio residencial donde vive con su mujer.
Mientras tanto los Tigres se jugaban el título de la División Central en una serie contra los Medias Blancas de Chicago y que al final lo perdieron en el partido de desempate contra los Mellizos de Minnesota, disputado el pasado martes, con resultado final de 6-5, en 12 entradas.
"Cabrera sabe que cometió un error", comentó Dombrowski, pero también destacó que esperaba una reacción positiva por parte de Cabrera.
"Creo que ha entendido y tiene muy claro que cometió un error y sabe lo que debe hacer para superar los problemas", señaló Dombrowski.
Cabrera después de concluir el partido del pasado viernes contra los Medias Blancas que habían perdido, se fue al hotel del equipo de Chicago, donde tiene varios amigos, para tomar algunas copas que lo dejaron con una concentración de alcohol en la sangre de 0,26, tres veces superior al que está permitido por la ley en Michigan.
Posteriormente la policía informó que Cabrera se había peleado con su esposa al llegar a la casa a primeras horas del sábado, provocándole un corte en el rostro.
Cabrera y su esposa tuvieron que ser llevados a una comisaria del barrio residencial donde viven y después de varias horas salieron sin cargos en su contra, ante la imposibilidad de establecer quien de los dos inicio la disputada y agresión física.
La persona que acudió para sacar de la comisaria a Cabrera fue Dombrowski, quien reconoce que se "enfado" cuando recibió la llamada de parte de la policía para informarle lo que había sucedido.
Sin embargo, Dombrowski también reconoció que no era la primera vez que le tocaba cumplir con esa misión en los 20 años que lleva como gerente general.
Tras el incidente, Cabrera pidió disculpas a sus compañeros por el incidente y salió a batear en el partido del pasado sábado sin que fuese su mejor día.
Cabrera se fue de 4-0 en los turnos al bate y dejó a seis corredores en las almohadillas para que los Tigres también perdiesen el juego y empatasen con los Mellizos en el primer lugar de la División Central.
Aunque el domingo, los Tigres consiguieron la victoria, también lo hicieron los Mellizos para forzar el juego de desempate que iba a dejarlos fuera de la competición de la fase final cuando habían estado al frente de la clasificación durante la mayoría de la temporada regular.
Terra / EFE
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