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El delantero holandés, ganador en tres ocasiones del Balón de Oro, estuvo aquejado por las lesiones desde 1992 y después de varias reapariciones a lo largo de su carrera, el 26 de mayo de 1993 se rompió la rodilla en la final de la Copa de Europa cuando su equipo, AC Milan, enfrentaba al Olympique de Marsella.
La estrella milanista solo pudo jugar 20 minutos y sufrió una grave lesión de rodilla que posteriormente lo obligó a someterse a cuatro intervenciones quirúrgicas y a realizar intensas jornadas de rehabilitación diariamente.
Tras una temporada en blanco, Van Basten se retiró en 1995.
Terra
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