
Popularidad de Chávez aumentó 10% después del 11-A
La crisis institucional de mediados de
abril pasado aumentó la popularidad del presidente venezolano, Hugo
Chávez, aunque dejó en entredicho su credibilidad, especialmente en
medios económicos, señaló el analista social Luis Vicente León.

El experto dijo que, según las proyecciones económicas que maneja
su encuestadora, la crisis de abril puede empeorar notablemente los
datos macroeconómicos anuales, especialmente el crecimiento del PIB,
que pasaría de ser nulo o de un 1 por ciento (antes de la crisis)
al -3 por ciento (después de ella).

Pdte. Hugo Chávez
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08/Mayo/2002.-León, director de la encuestadora "Datanálisis", manifestó hoy a
la prensa extranjera que los sucesos que sacudieron a Venezuela
entre el 11 y 14 de abril, han supuesto un cambio de tendencia en su
alicaída popularidad de los últimos meses.
Según los datos manejados por la encuestadora, elaborados en un
sondeo de impacto el 30 de abril, con una muestra de 800 personas en
diez ciudades venezolanas, Chávez tiene un nivel de aceptación
popular del 44,4 por ciento (34,4 en febrero pasado).
El experto manifestó que este cambio de la tendencia que
arrastraba Chávez el último año es un tanto ficticio, pues se debe
al impacto de la propia crisis.
Matizó que tiene factores emocionales importantes, al aparecer
Chávez primero como un mártir y luego como un triunfador, pero sobre
todo por la percepción de la mala imagen que dejaron ante los
venezolanos los errores cometidos por el gobierno transitorio de
Pedro Carmona que apenas detentó 24 horas el poder.
León manifestó que el 56 por ciento de los encuestados cree que
la sublevación fue resultado de una conspiración y no de un acto
espontáneo desatado por la huelga general sindical o el conflicto de
la empresa estatal Petróleos de Venezuela SA.
La crisis radicalizó los apoyos "duros" del presidente o los
críticos acérrimos, lo que para el analista significa "una tendencia
sumamente peligrosa".
Pero la crisis no ha servido para aclarar si Chávez puede o no
resolver los problemas, puesto que los venezolanos están divididos a
partes iguales (48,6 por 48,1 por ciento, respectivamente).
De la matanza ocurrida cerca del palacio presidencial el 11 de
abril, el 25,1 por ciento opina que Chávez es responsable de ella,
mientras que un 11,9 la achaca a los Círculos Bolivarianos
"chavistas" y un 10,8 a Carmona.
Los líderes más carismáticos son Chávez (41,3 por ciento); el
liberal Julio Borges, del partido Primero Justicia (30); el
gobernador democristiano del estado de Miranda, Enrique Mendoza
(25,8), y el alcalde mayor de Caracas, Alfredo Peña (23,3).
Entre los líderes de la oposición, los venezolanos prefieren a
Peña (22,8 por ciento), seguido del sindicalista Carlos Ortega (15)
y Borges (14).
Pero de registrarse en estos momentos unas elecciones, los
venezolanos seguirían confiando en Chávez, con un 32,8 por ciento
(33 en febrero pasado), seguido de Mendoza, con 14,3 (19), Borges,
con 6,1 (9,1) y el dirigente democristiano y rival de Chávez en las
presidenciales de 1998 Henrique Salas Romer, con 4,8 (9,9).
León destacó que la popularidad que Chávez mantiene en el plano
político se traduce en desconfianza en el económico, puesto que en
una encuesta de 100 empresarios de todos los sectores, 84 de ellos
no confían en su modelo económico y solamente cuatro creen que es
adecuado.
La inflación también se resentiría, pues del 25 proyectado a
finales del 2002 (antes del 11 de abril), se pasaría al 30 por
ciento; el desempleo del 15 al 17; la tasa de cambio puede alcanzar
1.200 bolívares por dólar y podría haber un control cambiario, y el
déficit fiscal del 6 al 8 por ciento.
Terra/Efe
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