Los lugareños, en su mayoría indígenas del pueblo Nasa o Paez, abandonaron sus viviendas en Toribío y se refugiaron en albergues cercanos para evitar quedar en medio del fuego cruzado.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aprovechan lo escarpado del territorio y los cultivos de la población para esconderse y atacar a los policías que defienden esta zona.
Los miembros de las FARC lanzan cargas explosivas y otras veces hacen fuego con armamento pesado. Incluso tienen francotiradores que disparan desde algunas viviendas abandonadas por la población.
El alcalde de Toribío, el indígena Esequiel Vitonás, dijo a Efe por teléfono, que hasta el momento una profesora resultó herida leve al ser alcanzada por esquirlas de cargas explosivas.
Agregó que el Ejército hizo presencia e la zona a través del "avión fantasma" y de helicópteros.
Recordó que en los primeros seis meses de este año, las FARC han hostigado en diez ocasiones a esta población.
Añadió que hace un año los rebeldes hicieron explorar una camión cargado de explosivos que dejó cuatro muertos, destruyó 20 viviendas, mientras que otras 170 resultaron damnificadas.

- EFE
