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Las denuncias de paternidad y demandas contra el mandatario, un ex obispo de la Iglesia Católica, afectaron su imagen de gobernante honesto desde que salieron a la luz hace poco más de un año, aunque la primera prueba de ADN que se practicó le traería cierta tranquilidad en un año complicado.
Lugo se está sometiendo a sesiones de quimioterapia para tratar un cáncer linfático recientemente diagnosticado y fue demandado por la madre del niño de dos años, Hortensia Morán.
Hace dos semanas, se extrajeron muestras a los tres involucrados en un acto celebrado en la residencia presidencial para analizarlas en tres laboratorios y los dos primeros resultados dieron negativos. Aún resta por conocerse el tercero.
"Es coincidente con el primero, negativo es, es excluyente", dijo a periodistas el abogado del mandatario, Marcos Fariña, tras una reunión de las partes con la jueza encargada del caso, para conocer el informe del laboratorio Biodiagnóstica que envió las muestras a Brasil.
Morán, quien asegura que tuvo una relación con Lugo luego de que éste renunciara al obispado para pelear por la presidencia y había cuestionado la veracidad del primer resultado, dijo que esperará el tercer informe para decidir qué acciones tomar.
"Es una situación muy adversa, pero como mujer, como madre, no pierdo la fe y voy a esperar el tercero. Es difícil, se complica para nosotros, pero tengo mucha fe todavía", indicó.
Fariña dijo que la jueza aceptó un pedido para impedir que se presenten más pruebas y así evitar que la demandante pueda llamar a cercanos colaboradores del presidente a testificar sobre la supuesta relación.
En abril del 2009, Lugo asumió la paternidad de un niño concebido cuando aún era obispo, un caso que impulsó la presentación de otras demandas y denuncias similares que minaron la popularidad del mandatario en su primer año de gestión.
Lugo juró en el 2008 para un mandato de cinco años.
Reuters
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