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Francisco Alves Félix, de 59 años, explicó en entrevista telefónica con Efe que inició la huelga de hambre el sábado pasado, cuando se encadenó a uno de los galpones de su terreno, de 2,7 hectáreas, ubicado en una zona industrial del estado central de Carabobo.
"Yo creo que sí" escuchará el Gobierno "revolucionario", porque "el que tiene oídos escucha", declaró Alves, quien llegó a Venezuela hace 26 años y se dedica al procesamiento del acero.
El empresario protesta con la huelga de hambre contra la decisión del Instituto Nacional de Tierras (INTI) de iniciar un "proceso de rescate" de esos terrenos "por circunstancias excepcionales de interés social o utilidad pública", según publicó el diario regional El Carabobeño.
La decisión del INTI incluye "el ingreso del Instituto de Ferrocarriles del Estado al lote de terreno en cuestión, con motivo de llevar a cabo el Plan Nacional de Desarrollo Ferroviario que lleva adelante el Gobierno Nacional", publicó el rotativo regional.
Alves confirmó que el INTI le notificó de la apertura del proceso de "rescate" de la extensión de 27.000 metros cuadrados, aunque, aseveró, en el escrito oficial no se expusieron los argumentos legales.
Las tierras, que compró a lo largo de los últimos 21 años, "están cerca" de lo que será una estación de trenes que construye el Gobierno, "pero fuera de la zona de afectación" de esa obra pública, explicó el empresario.
Denunció que "en los últimos cuatro meses" sus tierras han sido objeto de "invasiones frecuentes", en medio de las cuales han sido "desvalijados galpones, abiertos contenedores y destrozada una zona con vegetación alta" que mantenía como reserva forestal.
Alves, quien se encuentra asistido por paramédicos del cuerpo de bomberos, reiteró que su protesta "es justa" y que espera que el Gobierno "no cometa el error" de pensar que se trata de un "juego".
Resaltó como un ejemplo de "lucha digna" el caso del productor Franklin Brito, quien murió la semana pasada a los 49 años en medio de una de las huelgas de hambre que realizó en rechazo a la supuesta expropiación de unas tierras de su propiedad en el sureño estado de Bolívar.
"Con la muerte no se llega a ninguna parte", dijo Alves, aunque sostuvo que mantendrá "firmemente" la huelga "porque no se debe seguir atropellando los derechos de la gente" en Venezuela.
El Gobierno de Chávez ha reiterado que las tierras de Franklin Brito nunca fueron objeto de expropiación y que sus reclamaciones fueron debidamente atendidas por las instituciones venezolanas, aunque "nunca" de una forma "satisfactoria" para él.
En otras declaraciones a medios regionales, Alves dijo que su protesta no era política, y que sólo buscaba con ella "que se restituya la legalidad y se acabe la vagabundería de las mafias del Gobierno que se están repartiendo las mejores tierras del país".
"Esta es una situación ilegal, de delito (...) a los galpones de mi propiedad les quitaron los techos y las instalaciones eléctricas, el cableado y hasta saquearon un contenedor", afirmó al diario regional.
EFE
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