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El Contralor General de la República, Clodosbaldo Russian, recientemente bloqueó las candidaturas de seis prominentes adversarios del mandatario, al acusarlos de cometer irregularidades administrativas que derivaron en su inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Los líderes de la oposición acusan a Russian, un cercano aliado de Chávez, de hacerle un favor al mandatario y violar los derechos políticos de los candidatos.
Ernesto Paraqueima, un dirigente del partido Podemos, de tendencia izquierdista y que es popular en el estado oriental de Anzoátegui, fue inhabilitado por supuestamente incumplir una norma legal que obliga a los funcionarios públicos a presentar "declaraciones juradas de patrimonio" después de su gestión como alcalde.
Paraqueima rechazó las acusaciones y el miércoles catalogó la prohibición como "una trampa montada hace tiempo" por la oficina de Russian, en un intento de hacer daño a la oposición al obligar a una rápida selección de un sustituto. "Quiero decirle al país que este es otro ejemplo de persecución".
Russian negó que las sanciones tengan motivaciones políticas.
"No tenemos una lista de personas inscritas en uno u otro partido político", declaró el contralor, destacando que dos candidatos oficialistas --Numa Rojas y Jorge Luis Díaz-- también fueron inhabilitados debido a sospechas de corrupción.
Russian defendió las medidas argumentando que la ley venezolana le permite imponer sanciones sobre la base de sospechas de corrupción, incluso si los funcionarios no han sido enjuiciados o condenados.
El funcionario dio a entender que más candidatos serían inhabilitados ya que las investigaciones siguen su curso.
Chávez no ha hecho comentarios sobre las últimas sanciones, pero en el pasado ha expresado su apoyo a Russian y ha negado las acusaciones de que las sanciones busquen debilitar a sus adversarios.
Las elecciones del 26 de septiembre determinarán si Chávez y sus aliados mantendrán el control de la Asamblea Nacional. El gobernante ha advertido que una victoria de la oposición sería un golpe devastador para sus esfuerzos por transformar a Venezuela en un estado socialista.
Desde los comicios del 2005 el oficialismo tiene una imbatible mayoría en la Asamblea luego que casi todos los partidos de oposición boicotearon los comicios.
Sin embargo, la oposición ha decidido participar esta vez, y tiene como objetivo presentar un candidato único para cada uno de los 167 escaños en disputa.
Juan Francisco Contreras, un representante de la coalición de partidos opositores denominada Mesa de Unidad, consideró que "la intención es inhabilitar los candidatos que podrían ser candidatos ganadores".
Indicó que las medidas de último minuto también tienen como objetivo desmoralizar a sus adversarios y destacó que algunos candidatos fueron vetados sólo unos días antes que el Consejo Nacional Electoral comenzase la inscripción de candidatos.
Entre los aspirantes a candidatos por la oposición excluidos figuran los ex gobernadores Ramón Martínez y Manuel Rosales, así como tres ex comisarios de la policía considerados "presos políticos" por muchos críticos de Chávez.
El gobierno lo niega y dice que los tres ex jefes policiales fueron condenados por su participación en los hechos violentos que precedieron el breve golpe de estado de 2002.
Gustavo Azócar, un periodista convertido en político y que planea participar en los comicios, dijo que teme que podría correr esa misma suerte. Hace tres meses fue condenado a más de dos años de prisión por supuestas irregularidades ocurridas con una publicidad que pagó una Lotería estatal y que no fue transmitida.
"Para mi el autor intelectual de las inhabilitaciones es Hugo Chávez", dijo Azócar en una entrevista telefónica. "Es una política del estado". AP
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