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En una extensa entrevista con la revista GQ, Hunter, la mujer en el centro de uno de los mayores escándalos políticos en la historia reciente de EE.UU., asegura que los errores cometidos por Edwards, que negó su aventura y su paternidad, se debieron al "gran miedo" que le tenía a su esposa, de quien está separado.
"La mayoría de sus errores de juicio se debieron a su miedo a la ira de Elizabeth (esposa de Edwards)... la ira de Elizabeth es una ira muy grande", afirmó Hunter en la versión digital de la edición de abril de GQ.
Edwards, quien abandonó la contienda presidencial durante las primarias, ha sido objeto de repulsa por parte de la opinión pública no sólo por engañar a su esposa enferma de gravedad y con la que tiene tres hijos, sino por haber negado inicialmente que la hija de su amante fuera suya.
El ex senador y ex candidato a la vicepresidencia de EE.UU. en el 2004, al tiempo que negó haber cometido cualquier infidelidad, se empecinó en presentarse como un marido modelo de su esposa enferma y un padre ejemplar.
Para Hunter, fue "devastadora" y "dolorosa" la entrevista que Edwards dio en agosto de 2008 a la cadena ABC en la que profesó su amor por Elizabeth. Edwards posteriormente le pidió disculpas y afirmó que esas declaraciones "no significan nada", según Hunter.
Aún con todo, Hunter cree que su relación tiene futuro.
"Nos amamos mucho... y eso no ha cambiado, y creo que será hasta que la muerte nos separe. El amor no acaba", afirmó.
Hunter, de 45 años, describió el matrimonio de Edwards como "muy abusivo" y aseguró que aceptó convertirse en la amante de Edwards durante la campaña presidencial de 2008 porque se enamoró de él "y ese fue el papel que estaba disponible".
Por otra parte, dijo que siente "compasión" por Elizabeth Edwards, quien padece de cáncer, pero que ésta "no tiene voluntad para asumir responsabilidad" por los problemas en su matrimonio.
Asimismo, describió la frustración que sintió cuando, al parecer, Edwards no quería que tuviera a la niña, algo que, para ella, "era entendible, porque estaba casado y postulándose para la presidencia".
Hunter, que había sido contratada por la campaña para hacer vídeos, recordó que las primeras palabras que le dijo al ex senador fueron: "Estás muy bueno" y que durmieron juntos la primera noche que se conocieron.
"Está muy bueno... no es de ninguna manera la persona sosa que imaginé. Está bueno", repitió Hunter, quien aseguró que concedió la entrevista para que se sepa "la verdad" y para estar en "paz" con lo sucedido.
Según Hunter, Edwards es "un gran padre", le ayuda "un poquito" con los gastos de la casa que alquila en Charlotte (Carolina del Norte) y le proporciona para la manutención de la hija de ambos, la pequeña Quinn, ahora de dos años de edad.
La entrevista, con un formato de diez preguntas y respuestas, está acompañada de varias fotos de Hunter con la hija que tuvo con Edwards.
Ni los representantes de John y Elizabeth Edwards ni los abogados de Andrew Young, un ex asesor del ex candidato que ha publicado un libro presuntamente revelador sobre el escándalo, han reaccionado públicamente al artículo de GQ.
EFE
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