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Personajes de cuentos y fábulas reaparecieron en Valencia como protagonistas de las 381 esculturas infantiles, ya instaladas por todos los barrios de esta ciudad del este español y que suponen el arranque oficial de estas fiestas.
Aunque la fantasía, la magia y las tradiciones valencianas siguen siendo la temática predominante, los monumentos dirigidos a los más pequeños incorporan cada vez más unos contenidos más acordes con las experiencias de niños y jóvenes (con sus travesuras, juegos o preferencias gastronómicas) y recreando nuevos valores sociales, como el respeto al medio ambiente.
Catalogadas de interés turístico internacional, los monumentos convierten durante cinco días a Valencia en una ciudad "sitiada", con más de 800 calles cortadas y con atascos permanentes de tráfico.
Por eso, lo mejor es olvidarse del coche y dedicarse a disfrutar con la sátira de los monumentales, contemplar los desfiles de hombres y mujeres con la indumentaria tradicional valenciana, contagiarse de la música festiva e impregnarse del aceitoso aroma de los puestos de buñuelos y chocolate.
Esta noche, los mayores tomarán el relevo a los infantiles y, siguiendo un ritual del que sólo queda el nombre ("la nit de la plantà"), terminarán de erigir los catafalcos grandes, cuya construcción comenzó ya hace varios días debido a la complejidad del montaje y a las grandes dimensiones de las piezas.
En clave de humor y con cierta ironía, los monumentos falleros mayores sacan punta a los temas de mayor actualidad en la sociedad española e internacional.
Decenas de miles de turistas, procedentes de todo el mundo, invaden Valencia, cuyas calles y plazas se llenan de ruido y color con las fallas y los "ninots" (muñecos).
La sátira, el ingenio y la gracia de los monumentos falleros se alterna con la música de los pasacalles, el ruido de los juegos pirotécnicos (con las famosas "mascletás", un espectáculo de petardos y fuegos artificiales).
Hasta que, como manda la tradición, llegue la "cremà" (quema) y las fallas sean pasto de las llamas el día de San José, que se celebra el próximo 19 de marzo.
EFE
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