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Asimismo, 'furioso y con el ánimo de humillarla', facilitó el número de teléfono de la mujer a distintos vecinos de Priego de Córdoba, donde ella vivía, haciéndoles creer que era una prostituta, por lo que durante todo el mes de septiembre estuvo recibiendo llamadas solicitándole prácticas sexuales.
Además, desde la ruptura, el acusado constantemente le envió cartas en las que le decía que ella le había sido siempre infiel, por lo que también, con el ánimo de humillarla, a finales de 2007 colocó en distintos lugares del municipio varios carteles en los que le insultaba y aparecía su número de celular.
Por estos hechos, que serán juzgados este 1 de febrero, el fiscal pide además la prohibición del acusado de entrar en la localidad de Priego de Córdoba.
Terra/Agencias
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