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Según el canciller ecuatoriano, Fander Falconí, la Unasur salió fortalecida del encuentro de Quito porque se trataron y consensuaron temas de fondo y se adoptaron decisiones que beneficiarán a la región.
En el documento central aprobado se incluye el compromiso de los doce países para intercambiar información sobre gastos, estrategias, maniobras y la situación militar de la región.
De su lado, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, en una rueda de prensa, tras terminar la reunión, también destacó los avances registrados en la cita de Quito, aunque indicó que hay asuntos que están pendientes y que tienen que ver con el temor que despiertan siete bases militares colombianas cedidas a EE.UU.
Para Maduro, hay una "estructura central" que perfila la construcción de una doctrina de seguridad y de paz para Suramérica, con medidas de confianza y seguridad, que allanan el camino para una mayor integración.
Al respecto, insistió que Venezuela espera decisiones sobre algunas propuestas, como la de declarar a la región como "territorio de paz" y "libre de bases militares extranjeras".
De su lado, el Gobierno de Colombia reiteró, mediante una carta enviada a la cita de Unasur por el canciller de ese país, Jaime Bermúdez, uno de los "grandes ausentes", que el pacto militar de Bogotá con Washington se circunscribe, exclusivamente, al combate al narcotráfico y el terrorismo.
Además, Bermúdez pidió correspondencia a sus vecinos y dijo que los miembros de Unasur deberían transparentar "todos los casos relativos a los acuerdos de cooperación militar", en referencia a los que han establecido países como Venezuela y Ecuador con China, Rusia e Irán, que también preocupan a Bogotá.
Pese a los avances, el tiempo resultó corto para tratar otros asuntos que se tenían pendientes en el seno del Consejo de Defensa de Unasur, como un pronunciamiento del grupo frente a la situación de Honduras, aunque Falconí dijo que en los próximos días la Unión expresará su posición.
Se prevé que ese anuncio ratifique la condena de Unasur al golpe de Estado en Honduras, identifique al derrocado Manuel Zelaya como presidente legítimo de ese país y condene las elecciones convocadas por iniciativa del mandatario de facto, Roberto Micheletti.
También quedó en espera una discusión sobre la situación de tensión entre Venezuela y Colombia y se anunció que la secretaría pro-témpore del grupo, en manos de Ecuador, gestionará un acercamiento con las autoridades estadounidenses para hablar, entre otras cosas, de las tropas de EE.UU. en suelo colombiano.
Terra/EFE
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