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El fallo ordena al Registro Civil que celebre el casamiento civil de Alejandro Freyre, de 39 años, y José María Di Bello, de 41, a quienes una oficina de ese organismo les había negado una fecha para la boda por tratarse de hombres.
"Estamos muy felices, emocionados, pero también con un peso de responsabilidad muy grande porque no es sólo para nosotros, sino que implica un empuje para la igualdad jurídica en Argentina y en el resto de América latina", dijo este viernes Di Bello.
Buenos Aires se puso a la vanguardia de las ciudades latinomaericanas, cuando en 2003 legalizó la unión civil entre homosexuales, que luego se extendió a otras provincias argentinas, lo que permitió el acceso a derechos sociales a las parejas gay, como beneficios de pensión en caso de viudez.
En tanto, Uruguay fue el primer país de América latina que permitió las uniones concubinarias entre personas del mismo sexo en 2007, y en septiembre pasado volvió a ser pionero en la región al legalizar la adopción de niños por parejas homosexuales.
La unión civil entre personas del mismo sexo rige además en Ciudad de México, el estado mexicano de Coahuila, y en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, mientras Colombia reconoce derechos en el área de la seguridad social para las parejas homosexuales.
La jueza argentina Gabriela Seijas consideró en su dictamen que "la ley debe tratar a cada uno con igual respeto en función de sus singularidades, sin necesidad de entenderlas o regularlas" al referirse al caso de Freyre y Di Bello.
La iniciativa garantiza que esta pareja gay tenga los mismos derechos que un matrimonio heterosexual.
"El fallo es de una valentía increíble, no lo esperábamos", admitió Di Bello, quien dijo que junto a su pareja estaban dispuestos a llegar hasta la Corte Suprema de Justicia, el máximo tribunal argentino.
Relató que ambos se largaron a llorar cuando se enteraron del fallo y se entusiasmó con la posibilidad de que Argentina sea "uno de los primeros países que tenga el matrimonio inclusivo".
La jueza señaló en su fallo que "en los últimos años más de una docena de países han modificado sus legislaciones para darle cabida a las parejas del mismo sexo" y citó entre ellos a Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica y Noruega.
"Cambiar (en el Código Civil) las palabras 'hombre y mujer' por la palabra 'contrayentes' es todo lo que se necesita" para transformar esa realidad, añadió Di Bello, quien al igual que su pareja está afectado por el VIH.
El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri (derecha), declaró este viernes a la prensa que su gobierno no apelará la medida porque, indicó, "el mundo marcha en esa dirección".
Di Bello señaló además que el fallo impulsará nuevamente un proyecto de ley de matrimonio gay que se debate en la Cámara de Diputados, luego de que la iniciativa legislativa quedó sin quorum esta semana a nivel de comisiones por la falta de acuerdo entre los principales bloques.
Terra/AFP
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