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"La situación es grave porque se ha inyectado mucho dinero en un sistema paralelo. El gobierno optó por el modelo cubano de Barrio Adentro y abandonó la estructura tradicional generando el deterioro de los hospitales", explicó el ex ministro de Salud José Oletta.
Barrio Adentro surgió en 2003 dirigido a 22 millones de venezolanos que dependen de la salud pública. El proyecto fue uno de los pilares electorales de Chávez, pero con el desplome de los precios del crudo, la estatal petrolera Pdvsa, encargada de financiar el programa, le redujo los recursos.
Según cifras de Pdvsa, el aporte de la compañía a Barrio Adentro entre 2003 y 2007 fue de 5.569 millones de dólares. Pero en 2008 la estatal sólo dedicó al programa 130 millones de dólares.
"Barrio Adentro se ha expandido pero sigue sin articularse con el sistema de salud. Persigue objetivos políticos, no sanitarios y ni siquiera guarda registro de los pacientes", señaló el especialista en políticas sanitarias Marino González.
Para el presidente de la Federación Médica Venezolana, Douglas León Natera, consideró que la peor consecuencia del impulso dado a Barrio Adentro, es que "se ha abandonado a los doctores venezolanos dando prioridad a los cubanos".
"Un 50% de los médicos que laboraban en el sistema público se han cambiado al privado o han emigrado del país en los últimos cuatro años, explicó.
Un total de 30.000 médicos, enfermeros y técnicos sanitarios cubanos trabajarían en Venezuela actualmente, según cifras gubernamentales.
En palabras de Chávez, "Barrio Adentro seguirá expandiéndose y la revolución seguirá fortaleciéndolo" ya que desde 2003 ha salvado más de 226.000 vidas en Venezuela.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a finales de 2008 el servicio era utilizado únicamente por 27,1% de la población a la que está dirigido.
"Me gusta venir a Barrio Adentro, porque atienden más rápido que en los hospitales y porque me queda cerca de la casa", opinó Liduvina Hernández, vecina del barrio caraqueño de Petare.
"Yo no llevo a mis hijas a Barrio Adentro. Los doctores nunca están y para no perder tiempo voy directo al hospital", consideró por su parte Yulimar Guillén, habitante de la zona caraqueña de Palo Verde.
En agosto, las carencias del sistema sanitario venezolano salieron a la luz cuando una persona que asistía a un acto de Chávez retransmitido por televisión pidió ayuda para su hermana, rechazada en dos hospitales por falta de insumos cuando estaba a punto de dar a luz.
"Hemos invertido tanto en salud que no puede suceder algo así. ¡Miren si la madre muere, miren si ese niño muere!", clamó Chávez, cuyo apoyo popular supera el 50% casi once años después de su llegada al poder.
Tras aquel episodio, vino el mea culpa: una declaración de crisis sanitaria, el reconocimiento de que más de 2.000 módulos de Barrio Adentro estaban inoperantes y finalmente el relanzamiento del programa en octubre.
"Fui el primero en reconocerlo. Tomamos las acciones y hoy todos los consultorios están atendidos", recordó el mandatario.
Recientemente cinco ex ministros de Sanidad enviaron a Chávez una carta. "Nunca antes se gastó tanto dinero en forma desordenada y poco transparente, y nunca antes los resultados fueron tan pobres", denunciaron en la misiva.
La carta subrayaba además el repunte de la mortalidad infantil o enfermedades como el dengue.
"Como prueba de que Barrio Adentro y el sistema de salud público son insuficientes está que el gobierno invierte más de 2.000 millones de dólares anuales en seguros privados para los empleados públicos", concluyó José Oletta.
AFP
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