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El cónsul Jairo Martínez reveló el martes que el caso podría tratarse de una masacre después de que los familiares le indicaron que las víctimas, a las que se les suma un venezolano, aparecieron asfixiadas.
Los familiares equipararon ese caso con el de ocho colombianos, un peruano y un venezolano que aparecieron el fin de semana, muertos y con signos de tortura, dos semanas después de haber sido secuestrados en el estado Táchira, fronterizo con Colombia.
Luis Karabín, jefe de la policía judicial en Barinas, señaló que es "irresponsable denominar los seis casos con una masacre, dado que los restos fueron hallados en fechas diferentes y sin signos evidentes de violencia", según reseñó ABN. "Cualquier cosa pudo haber pasado", añadió.
Los cadáveres fueron localizados por los cuerpos de seguridad, a principios de agosto, en las inmediaciones de un río en la zona.
"Debido a la descomposición de los restos, no tenemos ningún tipo de identificación. Hemos tratado de agilizar el proceso con el respaldo de algunos ciudadanos que sospechan conocer a las víctimas", señaló Karabín.
AFP
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