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"Hemos establecido las responsabilidades de siete hermanos indígenas yukpa, de los que cuatro ya se encuentran a la orden del Ministerio Público y tres tienen solicitud de privativa de libertad", dijo el ministro de Interior y Justicia Tareck El Aissami, citado por la agencia estatal de noticias ABN.
El incidente ocurrió un día después que el gobierno del presidente Hugo Chávez otorgó tres títulos de propiedad colectiva de unas 45.000 hectáreas en la Sierra de Perijá, que benefició a unos 5.000 indígenas,
"Lamentamos profundamente ese hecho de violencia", agregó el ministro, quien negó que el enfrentamiento violento fue "producto de la demarcación y del Plan Integral Yukpa que adelanta el Gobierno Nacional". No dio otros detalles.
Stewar Millán, representante de la comunidad Yukpa y líder del colectivo "Ojo Rojo" formado por simpatizantes del presidente Chávez, dijo entonces en declaraciones telefónicas a la estatal Venezolana de Televisión que fue "asesinado Ever Romero Balbuena", el yerno del cacique de la comunidad de Río Yasa, que se encuentra en una zona remota de la Sierra de Perijá, una reserva forestal venezolana que está a unos 750 kilómetros al occidente de Caracas y en la frontera con Colombia.
Millán además afirmó que Romero Balbuena "fue mandado a matar por sicarios pagados por hacendados de la zona", sin especificar quienes ni el origen de sus sospechas.
Neuro Chacín, directivo de la Asociación de Ganaderos del municipio Machiques, ubicado en la Sierra, rechazó esas acusaciones y había adelantado que la joven yukpa murió al quedar en medio de un "choque armado entre ellos mismos", grupos de indígenas.
El ministro no se refirió a estas acusaciones formuladas inicialmente entre indígenas y ganaderos, aunque dijo que los hacendados tratan de "impedir el avance del plan de demarcación" en la región.
La Sierra de Perijá es una reserva forestal de 295.280 hectáreas en la que bandoleros, narcotraficantes, paramilitares y guerrilleros se valen de lo remoto y desolado de la zona para realizar actividades ilícitas. En la zona son frecuentes las disputas de tierras entre hacendados e indígenas que las reclaman como sus tierras ancestrales.
AP
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