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"Hoy hemos hecho lo adecuado para nuestro futuro. El futuro de Irlanda está en Europa. Somos mejores si estamos juntos", añadió.
Se trata del segundo referéndum en Irlanda sobre el Tratado de Lisboa, documento clave para poner en marcha cambios decisivos en la Unión Europea (UE).
El corresponsal de la BBC en Dublín, Jonny Dymond, apuntó que muchos votantes decidieron votar esta vez a favor del tratado por la gravedad de la crisis económica y el temor por tanto a quedarse solos.
El recuento de votos comenzó este sábado por la mañana y se espera que los resultados finales se den a conocer por la tarde.
En el caso de que Irlanda apruebe el nuevo tratado, de los 27 países de la unión sólo quedarían la República Checa y Polonia para ratificarlo.
Concesiones
El Tratado de Lisboa fue diseñado para mejorar el funcionamiento institucional del bloque europeo luego del fracaso del proyecto de Constitución Europea. Establece mecanismos de toma de decisiones y crea el puesto de presidente del Consejo Europeo.
Éste debe de ser aprobado por todos sus miembros para que sea aplicado. Sólo Irlanda, por su constitución, debió de pronunciarse en referéndum.
Frente a la parálisis provocada hace 18 meses por el rechazo al tratado, Dublín había aceptado que se volviera a votar obteniendo de la UE la seguridad de que el acuerdo no afectaría a las "especificidades célticas": la prohibición del aborto, la neutralidad militar y un bajo índice de imposición.
También pretende conservar el control de los impuestos e Irlanda además seguirá disponiendo de su propio comisario europeo.
Reacciones
Las reacciones a la victoria del "sí" no se hicieron esperar. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, alabó el "voto de confianza" irlandés hacia la UE, y dijo que demostraba el "deseo de convertirse en un miembro convencido" de la unión.
Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, calificó el resultado de "una buena noticia para Europa".
Los irlandeses habían rechazado el tratado en 2008 por un 53,4%, impidiendo la entrada en vigencia de este acuerdo considerado esencial para asegurar el buen funcionamiento de la UE.
Sus defensores aseguran que éste es necesario para mejorar la toma de decisiones dentro de la unión tras su fuerte expansión desde 2004.
El gobierno irlandés apoya el tratado, así como los partidos más importantes del país, excepto el nacionalista Sinn Fein quien advierte que la UE esconde una agenda federalista que amenazaría la soberanía nacional.
Unos tres millones de irlandeses fueron llamados para votar, pero en muchas partes del país la participación sólo alcanzó el 10% aunque en la capital Dublín ésta aumentó hasta el 44% el viernes por la noche.
BBC Mundo
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