
Recaída de Arafat hace temer caos en Palestina
La recaída de la salud del presidente palestino Yasser Arafat ha generado temor de que se desate el caos entre su gente en momentos en que sus esfuerzos para lograr un Estado independiente están estancados y grupos armados toman las calles palestinas
Los médicos dijeron que la salud del ícono del nacionalismo palestino, de 75 años de edad, empeoró drásticamente el miércoles y que por momentos perdía el conocimiento en su cuartel general ubicado en Cisjordania.
Un ministro del gabinete palestino dijo que Arafat está "muy, muy enfermo."
Desafiado por una rebelión interna entre los palestinos y condenado al ostracismo por Estados Unidos, quien dice impulsar la paz en el conflicto palestino-israelí, la popularidad de Arafat ha sufrido una fuerte caída desde los días más felices de hace una década, cuando firmó acuerdos con Israel y compartió un Premio Nobel de la Paz con líderes de ese país.
De escasa estatura y calvo, con barba y un rostro enmarcado por el característico pañuelo árabe a cuadros blancos y negros, Arafat ha sido una figura poco común para un líder guerrillero, pese a su uniforme verde olivo y la pistola que portaba en la cintura.
Arafat emergió del exilio en Túnez para dirigir una incipiente Autoridad Palestina autónoma, después de firmar los acuerdos interinos de paz de Oslo, Noruega, en 1993.
Por ese hecho, compartió el Premio Nobel de la Paz con el entonces primer ministro israelí Yitzhak Rabin, asesinado en 1995 por un judío ultranacionalista, y el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Shimon Peres.
La cumbre de paz dedicada al eventual Estado palestino que nacería en los territorios ocupados por Israel fracasó en el 2000, precipitando una revuelta palestina en la que Israel confinó a Arafat a su complejo cisjordano, ahora casi destruido, durante casi tres años.
Arafat ha negado las acusaciones israelíes y estadounidenses de que ha incitado la violencia contra los judíos. El líder palestino desvió los esfuerzos norteamericanos para marginarlo, ganando luchas de poder con dos primeros ministros reformistas designados bajo la presión de Washington.
Pero, al parecer, Arafat no ha podido hacer nada para impedir que su enemigo, el primer ministro israelí Ariel Sharon, impulse un plan unilateral de retirada de la Franja de Gaza, al mismo tiempo que refuerza el control en Cisjordania, una zona más grande, y esquiva las negociaciones por tiempo indefinido.
Ahora que su salud se debilita, los palestinos temen que se desate una anarquía porque su líder siempre ha concentrado el poder, rehusó preparar a un sucesor y se mantuvo aparte mientras distintas facciones se enfrascaron en luchas por la supremacía política del futuro.
Un vacío volátil sin Arafat
Para sus simpatizantes, Arafat ha sido el fénix de Oriente Medio, desafiando la adversidad para seguir siendo el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tras su violenta expulsión de Jordania en 1970 y de El Líbano después de la invasión israelí a ese país en 1982.
Arafat "es el pegamento de los palestinos. Si le pasa cualquier cosa, se acabó el pegamento," dijo el analista palestino Ali Jarbawi.
Desde hace tiempo, Arafat es conocido por su capacidad para fortalecerse durante las crisis. Ha sobrevivido la caída de un avión, intentos de acabar con su vida y el sitio israelí a su cuartel en Beirut.
El gobierno de Sharon en reiteradas ocasiones amenazó con "removerlo," eufemismo que no se sabe si significa enviarlo fuera de la región o lisa y llanamente matarlo.
Pese a la creciente frustración palestina por la incapacidad de crear un Estado bajo el mandato de Arafat, su gente todavía lo admira en general por considerarlo un incansable luchador nacionalista.
Aunque a nivel internacional fue aclamado como un forjador de la paz a mediados de los '90, muchos israelíes aún lo ven como "la cara del terror" responsable de ataques con bombas, secuestros de aviones y ataques guerrilleros de la OLP en décadas anteriores.
Arafat nació el 24 de agosto de 1929 con en el nombre de Mohammed Abdel-Raouf Arafat al-Qudwa al-Husseini, en una familia modesta de comerciantes.
Las principales biografías que se han hecho sobre él dicen que nació en El Cairo, la capital egipcia, donde su padre, un comerciante, se instaló. Pero el propio Arafat dijo que había nacido en Jerusalén.
Soltero durante mucho tiempo -decía que estaba casado con la causa palestina-, Arafat sorprendió a su pueblo en 1992 cuando contrajo matrimonio con Suha Tawil, una palestina cristiana que tiene la mitad de su edad. Su hija, Zahwa, nació en 1995.
Terra / Reuters
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