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El ex vicepresidente de Venezuela José Vicente Rangel denunció el domingo en su programa "José Vicente Hoy" un plan de magnicidio contra Chávez que involucró a Posada y que frustró la presencia del presiente venezolano en la asunción de Mauricio Funes como jefe de Estado de El Salvador, el pasado 1 de junio.
"No me puedo referir a algo que no conozco", dijo Melgar al ser consultado sobre las palabras de Rangel.
Según medios de prensa cubanos, Rangel denunció que "Posada Carriles activó a viejos contactos" en un operativo para matar a Chávez en el que también participaron el vicealmirante Carlos Molina Tamayo y el empresario Tomas Halberson, este último supuestamente el "cerebro" de la operación y ambos radicados en El Salvador.
Agregó que el plan incluyó la compra de cohetes para derribar el avión en el que Chávez tenía previsto llegar a El Salvador para asistir a la investidura de Funes, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Melgar aseguró que el Gobierno salvadoreño continúa con las investigaciones sobre el caso, aunque prefirió no adelantar ninguna opinión hasta que se tengan conclusiones.
"Las investigaciones nosotros preferimos que terminen, porque dar (informes) a medio camino no deja de ser complicado", explicó el funcionario.
Añadió que el Gobierno analiza "todo aquello que es un indicio" con respecto a este caso, ya que tiene, afirmó, "la obligación de investigar".
El propio Chávez había acusado a Posada Carriles y al "aparato de inteligencia de EE.UU." del presunto plan para asesinarlo en El Salvador, después de no asistir a la ceremonia.
Caracas y La Habana acusan a Posada Carriles de actos de terrorismo y de la voladura de un avión de Cubana de Aviación en 1976 en el que viajaban 73 personas.
EFE
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