Día mundial contra el trabajo infantil
En un informe difundido en Ginebra, la OIT teme que al empujar a "un número creciente de familias a la pobreza", la crisis económica "erosione" los "avances" logrados en los últimos años. En 2002, el número de niños obligados a trabajar en todo el mundo alcanzaba los 246 millones, una cifra en descenso desde entonces.
Las niñas, de las cuales "unos 100 millones" trabajan en lugar de ir a la escuela, podrían ser "las principales perdedoras", "a medida que la crisis empeora", destaca el informe titulado "Demos una oportunidad a las niñas: luchar contra el trabajo infantil, clave para el futuro".
En efecto, las familias que se empobrecen suelen optar por enviar a los chicos a la escuela y no a las niñas, dice el informe, que explica que el fenómeno es especialmente frecuente "en culturas en las que las niñas están relegadas a una posición de inferioridad".
El informe explica que las niñas trabajan principalmente en sectores poco visibles, y por ende más arriesgados, como las tareas domésticas.
"Algunas de las peores formas de trabajo infantil requieren que las niñas sean deliberadamente disimuladas ante el mundo exterior", sobre todo "las víctimas de la trata" o de la "prostitución", añade la OIT, que cifra en 1,8 millones el número de niños víctimas de explotación sexual comercial o de la pornografía. También en ese caso, las niñas son las principales víctimas, subraya la organización.
Para la OIT, los gobiernos deben aplicar urgentemente políticas de acceso a la educación centradas en las mujeres, ya que, sostiene, se ha demostrado que "la educación de las niñas es una de las maneras más eficaces de luchar contra la pobreza".
Sin embargo, el objetivo parece demasiado ambicioso, teniendo en cuenta que actualmente los dos tercios del 16% de la población mundial analfabeta son mujeres. De los alrededor de 75 millones de niños sin escolarizar, el 55% son niñas.
AFP