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La sentencia de la última instancia judicial del país asiático no tiene precedentes en Corea del Sur y sienta jurisprudencia para posteriores casos de características similares.
La familia de la paciente -conocida por el apellido Kim- , una mujer de 75 años que se encuentra en estado terminal desde febrero de 2008, demandó al hospital Severance, perteneciente a la universidad católica de Yonsei, por negarse a desconectar sus dispositivos de soporte vital.
Los familiares aseguraban que la enferma no tenía posibilidades de recuperación y que además había manifestado su deseo de morir si algo salía mal durante la operación pulmonar que le provocó el coma.
El Supremo confirmó las sentencias de instancias inferiores a favor de la familia, argumentando que no existe posibilidad de recuperación al mantenerla con vida y que los facultativos habían confirmado su estado terminal.
El juez surcoreano Lee Yong-hun dijo hoy que mantener con vida pacientes terminales como Kim viola potencialmente la dignidad de los seres humanos, informó Yonhap.
"Continuar o no con las medidas de soporte vital artificial y alimentar a pacientes en coma es un asunto que debe considerarse cuidadosamente", añadió.
"Consideramos que la paciente ya ha entrado en una fase previa a la muerte. En ese caso, la continuidad del tratamiento por parte del hospital solo sirve para dañar la dignidad humana", dicta la sentencia.
El hospital que la atiende recurrió fallos anteriores a favor de el deseo de muerte digna de la familia de Kim y sostiene que las leyes surcoreanas no le permiten desconectar el soporte vital de la paciente.
El portavoz del hospital Severance, Park Chang-il, dijo sentirse apenado por el fallo, sobre todo debido a que la paciente reacciona levemente a estímulos, aunque aseguró que respetarán la sentencia.
No obstante, Chang-il afirmó que la sentencia no especifica cuándo debe desconectarse la paciente y pidió que se cree un marco regulador y un comité ético sobre el derecho a morir dignamente.
El caso ha llevado a numerosos políticos y líderes de opinión surcoreanos a pedir que se establezcan pautas para regular el derecho a decidir para los casos de pacientes en estado vegetativo y terminal.
Legisladores del gubernamental Gran Partido Nacional han propuesto una ley que establezca claramente la definición de enfermo terminal, a través de dos diagnósticos independientes.
Coincidiendo con las vísperas del fallo, el hospital de la Universidad de Seúl, uno de los más importantes de Corea del Sur, anunció que ofrece a sus enfermos de cáncer la posibilidad de expresar su voluntad de mantener artificialmente la vida si caen en estado terminal. EFE
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