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El presidente Alvaro Colom ha tratado de llevar ante la justicia a ex jefes militares que están ligados con masacres durante la guerra civil del país entre 1960 y 1996, y al mismo tiempo está enfrentando a los cárteles que operan en el país.
"La apertura de todos los archivos militares de la guerra, casi era una imposibilidad y yo lo hice", dijo Colom a Reuters en una entrevista.
"Hay una guerra contra cualquier narcotráfico (...), hay una multiplicidad de cambios, y algunos producen malestar", señaló.
Colom cayó en una crisis esta semana tras la aparición de una grabación en video póstuma en la que un abogado, que murió asesinado a tiros el domingo, lo acusa de ser responsable del crimen, malversar fondos públicos y hacer la vista gorda a transacciones con dinero del narco en el gubernamental Banrural.
El abogado Rodrigo Rosenberg era representante de un reconocido empresario también asesinado este año.
El lunes, un video grabado días antes de su muerte fue distribuido a los medios de comunicación, y en la cinta Rosenberg anticipa que podría ser asesinado y responsabiliza a Colom.
"Es una conspiración y no hemos encontrados todavía el nudo pero estamos buscando", dijo Colom. En el video y en una declaración escrita, Rosenberg también acusó a las esposa de Colom y a su secretario particular.
Protestas contra el Gobierno
Centenares de personas han salido a las calles durante los últimos tres días para protestar por la muerte de Rosenberg y demandar la dimisión de Colom, pero el presidente se niega a dejar el cargo.
Tras un golpe militar respaldado por Estados Unidos en 1954, varios gobiernos fueron derrocados por el Ejército hasta la primer elección democrática en el país en 1985.
Colom dijo que semejantes derrocamientos militares son imposibles actualmente.
"Un golpe de estado en Guatemala es inviable", dijo Colom. "Aquí se podría dar un golpe de estado sólo asesinándome", sostuvo.
Colom, un centro izquierdista que tomó el cargo en el 2008, ha hecho una de sus prioridades el llevar a la justicia a ex oficiales militares acusados de ordenar masacres durante la guerra civil de 36 años, que costó la vida a casi un 250,000 personas.
Colom abrió archivos militares para ayudar a los abogados a montar sus casos contra un ex dictador del país por genocidio, y el Gobierno está recolectando declaraciones por parte de las víctimas de la guerra, para usarlas en casos contra policías y soldados acusados de abusos.
Un tío de Colom, un destacado político que también contendió por la presidencia, fue asesinado por el Ejército en 1979.
Por otro lado, los cárteles de la droga mexicanos han incrementado su presencia en Guatemala, usando al país como corredor para la cocaína de Sudamérica que va hacia Estados Unidos.
La creciente violencia en las calles dejó más de 6,000 asesinatos el año pasado, en un país de sólo 13 millones de habitantes.
Una comisión respaldada por Naciones Unidas para combatir la corrupción en Guatemala ha tomado la investigación del asesinato de Rosenberg, ante las dudas de la independencia que tendría una investigación oficial.
Terra / Reuters
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