Un abrazo histórico entre Chávez y el Rey.
En una conferencia de prensa conjunta tras una breve reunión en el Palacio de la Moncloa, Zapatero mostró su satisfacción por el "reencuentro" de los dos países, que vieron cómo sus relaciones se enfriaban en noviembre pasado cuando el rey Juan Carlos recriminó a Chávez con la frase "¿por qué no te callas", por interrumpir a Zapatero.
Chávez, que horas antes se reunió con el rey Juan Carlos en Palma de Mallorca, pasó página de ese "capítulo coyuntural" y calificó de "muy placentero" el encuentro con su "amigo" el Rey, hasta el punto de bromear con él y pedirle que comparta los beneficios generados por los derechos de autor de la frase.
Zapatero y Chávez avanzaron su intención de celebrar en breve una reunión empresarial hispano-venezolana y el presidente Chávez subrayó la importancia de que Repsol participe en proyectos en la Faja del Orinoco, una de las mayores reservas petrolíferas del mundo.
Según dijo, la empresa española ya ha comenzado a trabajar con Venezuela en uno de los campos de la Faja y le ha trasladado su interés en una licitación de un segundo campo.
Junto a la estatal venezolana Pdvsa, ha dicho, podría producir "200.000 barriles diarios que podrían venir directamente a España, que tendría garantizado el petróleo para siempre".
Tras destacar que ese tipo de inversiones ayudarían también a evitar que el precio del crudo siga subiendo, ofreció a España un sistema como el puesto en marcha con Portugal para proveer petróleo al país y pagarlo con un fondo de alimentos y tecnología.
Zapatero subrayó su interés en que las relaciones bilaterales discurran por la senda de la cooperación y resaltó la necesidad que tiene España de energía y petróleo.
En contrapartida, ofreció a Chávez la cooperación española en el área de las energías renovables y en infraestructuras y construcción, un campo en el que España tienen "un potencial muy grande y Venezuela una necesidad objetiva".
Chávez prefirió no hablar sobre sus amenazas a las inversiones españolas y europeas tras la aprobación de la Directiva de retorno de inmigrantes irregulares, porque, dijo, ha venido a España "con la mejor buena fe" y a reflexionar sobre posibles soluciones.
Su propuesta, aceptada por Zapatero, es constituir una mesa de trabajo entre España y otros países europeos y los gobiernos latinoamericanos para buscar fórmulas que sitúen el problema en el marco de la ley y del respeto a los derechos humanos.
"No quisiéramos llegar a ningún tipo de confrontaciones, sino más bien buscar soluciones", agregó.
El presidente Chávez agradeció la "calidez" con la que fue recibido en España y dijo que "venimos a extender la mano de la amistad y del afecto y a trabajar juntos".
Chávez invitó al Rey a visitar su país el próximo año y confió en que también pueda hacerlo Zapatero, viajes con los que se podría dar inicio a los eventos organizados para celebrar el bicentenario de la independencia.
Terra Venezuela / EFE
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