Presidente de Mercosur analiza panorama de la región
Chávez llegó a la ciudad argentina de Tucumán, en medio de un impresionante dispositivo de seguridad, para participar en la XXXV Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del Mercosur, como gobernante de un país en proceso de adhesión al bloque.
El Presidente cambió su tradicional atuendo rojo por un traje oscuro y corbata y arremetió contra la nueva directiva europea de retorno y afirmó: "Tenemos que tomar medidas".
En declaraciones a la prensa, destacó que se trata de una iniciativa de "ricos contra pobres".
"La ley de retorno es una ley que viola el honor, la majestad de los de los pueblos. Ojalá los líderes europeos reflexionen y echen atrás esa ignominia", insistió.
La directiva de retorno de inmigrantes ilegales aprobada el pasado día 18 por el Parlamento Europeo afecta a millones de latinoamericanos.
La norma prevé que los inmigrantes en condición irregular, incluidos los menores, puedan ser detenidos e "internados" en centros especiales por hasta 18 meses mientras se tramita su expulsión de Europa, adonde no podrán regresar en cinco años.
La directiva europea -que entrará en vigor en 2010- será criticada en un resolución que aprobarán mañana los mandatarios del Mercosur reunidos en Tucumán.
Tras su llegada a la sede de la Cumbre, Chávez tiene previsto reunirse en privado con la anfitriona, la presidenta argentina, Cristina Fernández, con una agenda que incluye, entre otros temas, la situación de Sidor y asuntos energéticos.
En relación a Sidor, el gobernante venezolano apuntó que trabaja para llegar a un acuerdo amistoso con la siderúrgica, justo en el día en que se cumple el plazo para la ejecución del decreto de nacionalización dictado por Chávez.
Sidor es la mayor siderúrgica de la región andina y caribeña, y fue privatizada en 1997 cuando el grupo Amazonía, integrado por Ternium (86 por ciento) y Siderar (14 por ciento), pagó 1.200 millones de dólares por el control del 60 por ciento accionarial.
Terra Venezuela / EFE
|